SURFRIDER
Break the plastic wave
Una campaña para detener la contaminación por plástico desde el origen.
Ante la urgencia medioambiental, ya no es momento de reflexionar, sino de actuar. Instituciones públicas, empresas, ciudadanía: todos tenemos un papel esencial que desempeñar para reducir la producción y el consumo de plástico. Se trata de una responsabilidad colectiva para frenar la avalancha de contaminación plástica que amenaza los ecosistemas y la salud humana.
Con su campaña Break the Plastic Wave, Surfrider Foundation hace un llamamiento a todas los actores involucrados para que se comprometan activamente contra la contaminación por plástico. Esta lucha pasa por acciones concretas, decisiones responsables y un marco legislativo ambicioso.
Los responsables políticos deben desempeñan un papel clave
- Adoptar medidas legislativas ambiciosas para reducir la producción de plásticos de un solo uso.
- Prohibir la adición de microplásticos en todos los productos fabricados en Europa.
- Garantizar la prohibición de la adición intencionada de microplásticos en los productos fabricados en Europa (cosméticos, instalaciones deportivas con hierba artificial, etc.).
- Promover sistemas SDDR (sistemas de deposito, devolución y retorno), creando incentivos para la ciudadanía.
- Integrar la reducción de los residuos plásticos en todas las políticas públicas y dar ejemplo en las administraciones.
- Adoptar medidas para prevenir la contaminación por microplásticos denominados «secundarios» (textiles, neumáticos, redes de pesca, etc.).
La industria y las empresas deben replantearse sus modelos
- Diseñar productos duraderos, reutilizables y reparables que limiten el uso de plástico.
- Reducir el exceso de embalaje y favorecer alternativas ecológicas.
- Asumir su responsabilidad medioambiental integrando la reducción de los residuos plásticos en su estrategia global.
- No utilizar aditivos potencialmente tóxicos para el medio ambiente y/o la salud humana.
Algunos sectores, como la restauración y la venta de comida para llevar, pueden desempeñar un papel decisivo en la implantación de sistemas de reutilización de envases alimentarios. Surfrider acompaña a los profesionales en esta transición a través del programa Ocean Friendly Restaurants.
Un impacto visible: datos sobre el terreno
El balance es alarmante: el 75 % de los residuos recogidos durante las Ocean Initiatives son plásticos de un solo uso (botellas, bolsas, envases de alimentos, etc.).
Su vida útil es efímera, pero su impacto en el medio ambiente es duradero. Una vez en la naturaleza, estos residuos se fragmentan en microplásticos, contaminando los suelos, las aguas y la cadena alimentaria.
Mantenerse FIRME frente a las presiones de los lobbies
Los lobbies industriales intentan frenar las regulaciones restrictivas referentes al uso, producción y gestión del plástico. Es fundamental mantener la presión para no retroceder en los avances logrados. La ecología no debe ser un simple argumento de marketing, sino un pilar fundamental de las políticas públicas y las estrategias empresariales.
Surfrider Foundation continúa instando a las instituciones nacionales y europeas a que adopten medidas contundentes, en particular contra la contaminación por gránulos de plástico industrial (pellets), y apoyando políticas que favorezcan la economía circular.

