SURFRIDER

CURL: Analizando la exposición de los surfistas a la contaminación química

El océano puede estar contaminado por productos químicos, pero actualmente no hay ningún estudio que analice cuándo pasa esto y demuestre sus consecuencias en nuestro organismo. El proyecto CURL tiene como objetivo evaluar el nivel de exposición de los nadadores y surfistas a los contaminantes químicos y su impacto en la salud. 

Los surfistas se sumergen durante todo el año en aguas costeras sin saber si el agua ES SEGURA

Hidrocarburos, medicamentos, fertilizantes, etc. Las personas que practican deportes acuáticos y los bañistas están expuestos a contaminantes químicos sin conocer su impacto en el cuerpo humano. Para averiguar si la contaminación química de los océanos tiene  impacto en su salud, Surfrider ha puesto en marcha el proyecto piloto CURL.

CURL tiene como objetivo evaluar el nivel de exposición de los nadadores, surfistas, etc. a las sustancias químicas presentes en las aguas costeras gracias al apoyo del Laboratorio de Excelencia LabEx COTE (Ecosistemas Continentales y Costeros), de la unidad BE (Biogeoquímica y Ecotoxicología) y LERPAC (Laboratorio de Recursos Ambientales de Provenza-Azur-Córcega) del Instituto Francés de Investigación Marina (IFREMER) y el equipo de Físicoquímica y Toxicología Ambiental (LPTC) del laboratorio EPOC (Ambientes y Paleoambientes de los Océanos y Continentes) (CNRS / Universidad de Burdeos) quienes pondrán en común sus habilidades, conocimientos y capacidad de investigación en materia de toxicología ambiental y química analítica.

El proyecto girará en torno a actividades complementarias e innovadoras que van desde la «ciencia participativa» hasta el desarrollo de herramientas de muestreo específicas.

Ciencia participativa como motor del proyecto

Recolectar

Los voluntarios «Waterman Testers» reciben formación y se equipan con sensores que miden las concentraciones de contaminantes químicos orgánicos y metálicos en el agua.

Analizar

Un equipo de investigadores y académicos de la UMR EPOC y el Ifremer especializados en ecotoxicología se encargará de todo el componente analítico.

Difusión

Los datos recopilados y analizados se compartirán a través de diversos canales de comunicación y sensibilización (conferencias, aplicaciones, páginas web, artículos, seminarios web, redes sociales, etc.).

¿Cómo medimos la contaminación química en el océano?

 
Bañistas y surfistas equipados con sensores «químicos»

Surfrider proporcionó a 10 surfistas y/o nadadores voluntarios un «kit de muestreo pasivo». En el agua, los sensores recopilarán datos para controlar el nivel de exposición durante una sesión. A partir de los datos recopilados, se tomarán muestras de dos tipos de contaminantes:

– Microcontaminantes orgánicos (pesticidas, fertilizantes, productos farmacéuticos, cosméticos, etc.)

-Contaminantes metálicos (Al, Cd, Cr, Ni, Pb, etc.) presentes en el entorno cercano al usuario en el momento de la sesión.

Una vez analizados, los datos proporcionarán información sobre la contaminación química de los entornos en los que se han sumergido los sensores.

A raíz de los resultados de esta campaña se podrían llevar a cabo tres acciones:

– Iniciar una evaluación de los riesgos para la salud en el seno de los organismos competentes (ANSES, INSERM, etc.)

– Contribuir a convencer a los gobiernos locales de la necesidad de legislar eficazmente para evitar este tipo de contaminación

– Emprender acciones para alertar a los responsables políticos sobre los riesgos medioambientales y sanitarios a los que nos enfrentamos y cambiar la legislación con el fin de mejorar la calidad del agua.

Un proyecto para un océano más saludable

Desde hace muchos años, las actividades náuticas y recreativas en la costa europea han ido en aumento. Al mismo tiempo, estas zonas costeras están sometidas constantemente a presiones antropogénicas que afectan a los ecosistemas acuáticos y a la salud de las personas. Surfrider lleva casi 30 años trabajando en cuestiones relacionadas con la calidad del agua y la salud de los usuarios del océano. Cabe recordar que las preocupaciones por la salud humana y medioambiental están profundamente relacionadas, como pone de relieve la iniciativa One Health, que reconoce la interconexión entre la salud humana, los animales, las plantas y su entorno.

SOCIOS DEL PROYECTO