Resumen
Un total de 34 menores de entre 7 y 17 años han participado en la primera edición de Aventura Azul, un proyecto pionero en Gipuzkoa impulsado por Surfrider España. Celebrada entre el 24 de junio y el 2 de julio en el litoral donostiarra, la iniciativa ha utilizado el deporte acuático y el contacto con el mar como herramientas de inclusión social, convivencia y sensibilización ambiental.
Un total de 34 menores de entre 7 y 17 años han participado este verano en la primera edición de Aventura Azul, un proyecto que ha usado el deporte y el contacto con el mar como herramientas de inclusión social, convivencia y sensibilización ambiental.
La iniciativa, impulsada por Surfrider España se ha desarrollado entre el 24 de junio y el 2 de julio en distintos puntos del litoral donostiarra y ha reunido a menores y adoslescentes procedentes de programas y recursos de apoyo social del territorio.
El objetivo de Aventura Azul es reducir las barreras que dificultan el acceso de jóvenes a actividades deportivas, educativas y de ocio vinculadas al entorno marino. El programa propone una experiencia integral basada en la práctica de deportes acuáticos, la educación ambiental y la creación de vínculos comunitarios.
Entre el 24 de junio y el 2 de julio se han intercalado actividades ambientales lideradas por Surfrider y la práctica de varios deportes acuáticos en la Zurriola y Ondarreta, como surf, paddle surf y kayak.
UNA INICIATIVA SOLIDARIA DE SURFRIDER ESPAÑA EN GIPUZKOA
Aventura Azul constituye la primera iniciativa solidaria de estas características que se desarrolla por Surfrider en Gipuzkoa, combinando de forma estructurada la inclusión social, el deporte y la educación ambiental en torno al mar.
La propuesta toma como referencia el programa francés Échappée Bleue, desarrollado por Surfrider Foundation Europe, que durante los últimos años ha demostrado el potencial del océano como espacio de aprendizaje, bienestar e integración social a través de la educación ambiental y el deporte. Solo durante el último año, el proyecto alcanzó a cerca de 400 menores a través de 25 acciones desarrolladas en Francia.
LA PRIMERA EDICIÓN, CON EL OBJETIVO DE REPETIR
Con esta primera edición, Gipuzkoa se suma a una red de iniciativas europeas que entienden el mar no solo como un espacio natural que proteger, sino también como una herramienta para generar oportunidades, construir comunidad y favorecer la igualdad de acceso a experiencias transformadoras.
La iniciativa está financiada por Fundación Kutxa y cuenta con el apoyo del programa Erasmus+ de la Unión Europea, al formar parte de los ciclos educativos del proyecto “GenerAction”. Surfrider ha colaborado en esta edición con Elkarrekin cooperatiba y su proyecto “Familia Laguna”, que acompaña a familias migradas recién llegadas a la escuela, así como con recursos residenciales de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Para Maria Ballesteros, responsable de educación ambiental de Surfrider España “Entender el océano y las problemáticas que tiene es clave para impulsar mejores hábitos. Si conocemos el océano, seremos capaces de protegerlo.”
Para una de las jóvenes participantes del proyecto: “Gracias a la organización Surfrider, no solo hemos aprendido deportes acuáticos, sino que nos han enseñado la importancia del cambio climático, la contaminación y todo lo que conlleva”.



