30 MARZO 2021
La empresa Wavegarden y el Ayuntamiento de Donostia – San Sebastián planean construir una nueva piscina de olas en el País Vasco. Surfrider Europe y Surfrider España, junto con varias asociaciones locales de protección del medio ambiente, consideran que esta iniciativa es perjudicial para el medio ambiente y pretenden detener el proyecto.
Resumen de la situación
Hace unos años el anuncio del proyecto de construir una piscina de olas artificiales en San Sebastián (Guipúzcoa) en la loma de un entorno rural, Antondegi, movilizó a numerosos grupos (ecologistas, conservacionistas, asociaciones de vecinos, colectivos de surfistas, etc.) que consideraron que el proyecto era negativo en muchos aspectos.
Defensores
Varios grupos y entidades crearon un colectivo, Antondegi Berdea, con la finalidad de coordinar y articular diferentes iniciativas para hacer que el proyecto propuesto por el Ayuntamiento no era positivo para la ciudad. Desde el mismo colectivo se valora muy positivamente la decisión anunciada recientemente por el Ayuntamiento de cancelar la construcción de la piscina de olas en el municipio y de declarar la loma como zona no urbanizable debido a sus valores naturales y su función como corredor ecológico.
El anuncio del proyecto por parte del Ayuntamiento movilizó a numerosos grupos (ecologistas, conservacionistas, asociaciones de vecinos, colectivos de surfistas, etc.) que consideraron que el proyecto era negativo en muchos aspectos. Así nació el colectivo Antondegi Berdea, con la finalidad de coordinar y articular diferentes iniciativas para hacer ver a la ciudadanía que el proyecto propuesto por el Ayuntamiento no era positivo para la ciudad.
El colectivo ha dedicado un gran esfuerzo a campañas de información, divulgación sobre la biodiversidad de la zona: recogida de firmas, elaboración de informes de impacto ambiental, trabajo con la administración, movilización de surfistas, protesta en la calle, etc. Son trabajos y actividades donde han participado y colaborado de forma altruista un gran número de ciudadanos y colectivos sociales, demostrando la buena salud del espíritu democrático, crítico y constructivo de la sociedad civil.
Tras haber alcanzado los objetivos fundacionales de este colectivo, se anuncia que cierra su ciclo de vida, haciendo un balance muy positivo de nuestro recorrido.
Situación medioambiental
Se trataría una infraestructura de olas artificiales de 6 hectáreas (unos 6 campos de fútbol), destrozando una loma de grandes valores ecológicos, teniendo olas naturales a tan solo 4 kilómetros. El proyecto de la ola artificial consistía en construir una piscina de olas en una de las pocas lomas no urbanizadas del municipio y de gran valor ecológico, como se había acreditado1. Según la información que avanzó el gobierno local, la construcción de la ola en dicho espacio habría supuesto la urbanización de 6 hectáreas (más de 6 campos de fútbol) en la parte alta de la loma, además de la construcción de nuevos accesos rodados. En total, se haría uso de unas 9 hectáreas.
Contexto legal
El pasado 17 de mayo de 2024 se dió a conocer, mediante una filtración a un periódico local, que el gobierno municipal de San Sebastián apuesta firmemente por clasificar como rural la loma de Antondegi.
Esta decisión implica dar marcha atrás en el proyecto de construcción de la piscina de olas artificiales anunciado a finales de 2020.
Nuestra petición
En esta época de emergencia climática nos parece muy preocupante el anuncio del proyecto de construcción de una instalación de olas artificiales en Donostia-San Sebastián. Se construiría en el monte Antondegi, uno de los últimos parajes naturales importantes de la ciudad, y a sólo 4 kilómetros de la costa, donde se puede practicar surf en el mar. Varias organizaciones hemos decidido unir nuestras fuerzas y formar el colectivo ANTONDEGI BERDEA-OLATUAK ITSASOAN ante lo que consideramos un proyecto que supone el desarrollo artificial de un espacio verde con un importante impacto medioambiental, y en, gran medida, contrario a los valores de la comunidad surfera.



